Entre plantas, aromas, jardines y paisajes de montaña, el visitante podrá acercarse al territorio desde los sentidos y descubrir cómo la naturaleza también puede convertirse en un espacio de tranquilidad y bienestar.
Esta experiencia permite reconocer las plantas presentes en la finca, sus características y la relación que las familias campesinas han construido con ellas a través del tiempo.
Cada parada te conecta con una parte distinta del territorio: su gente, su
naturaleza, sus procesos y su forma de vivir.

Los conocimientos de la familia y su relación cotidiana con las plantas.

El cuidado y aprovechamiento de las especies presentes en la finca.

Los aromas y sabores que pueden nacer de las plantas del territorio.

La diversidad vegetal, el paisaje y la tranquilidad del entorno.

Una experiencia sensorial que invita a respirar, observar y hacer una pausa.